Área Técnica
FitoCuadernos
Laboratorio


 

RECOMENDACIONES DE CULTIVO > Adversidades de la remolacha

Adversidades de la remolacha: Bacteriosis

Información sobre la adversidad

Nombre científico: Pseudomonas syringae

 

Síntomas

 

La enfermedad se manifiesta como manchas negras o negras-marrones de forma irregular y preferentemente en el borde de las hojas. Las manchas pueden llegar a coalescer, resultando manchas necróticas grandes, angulosas, con el borde de color ocre. Las hojas afectadas acaban rotas y en casos severos de ataque llegan a secarse. Pueden manifestarse también en los pecíolos de las hojas.

Los síntomas pueden confundirse con los provocados por otras enfermedades como Cercospora, Ramularia o Phoma.

 

Organismo causal

 

Esta enfermedad está provocada por la bacteria Gram-negativa Pseudomonas syringae. La motilidad de la bacteria es realizada por flagelos múltiples.

 

Ciclo de la enfermedad

En la remolacha de siembra otoñal de Andalucía comienzan a detectarse los primeros síntomas durante el mes de diciembre. Sobrevive en tejidos vivos de huéspedes o en material en descomposición. Su aparición se asocia a daños previos como pueden ser los provocados por prácticas agronómicas (binas), heladas, o insectos, ya que actúan como vía de entrada a la planta. No obstante, también puede penetrar en los bordes de las hojas a través de los hidatodos. Para comenzar el proceso de infección y desarrollo de la enfermedad necesitan la presencia de humedad en la superficie de la planta. Su diseminación se produce fácilmente a partir de las salpicaduras del agua de lluvia. Entre los huéspedes se citan además de la remolacha, las habas, lechugas, pepinos y berenjenas.

 

Importancia económica

No ha causado habitualmente daños de importancia económica en remolacha azucarera en ninguna parte del mundo donde se cultiva. Sin embargo, algunos inviernos (fríos y húmedos) se desarrolla de una manera peligrosa, especialmente en variedades sensibles, llegando a afectar severamente a las plantas de remolacha en avanzado estado de desarrollo (8-10 hojas), provocando una defoliación intensa. Incluso, a veces se encuentra asociada en algunas parcelas con Phoma en raíz, con lo que los daños pudieran llegar a ser un factor limitante para el cultivo.

Control de la adversidad

 

No se han desarrollado estrategias para su control. Las siembras más tempranas (de finales de septiembre y principios de octubre) son más sensibles, ya que al presentar un mayor desarrollo de la masa foliar provoca una mayor humedad relativa ambiental en el cultivo. Unas condiciones climáticas cálidas y secas propician la desaparición de los síntomas.

 

En la bibliografía consultada se describen tratamientos químicos eficaces en cultivos hortícolas con la materia activa cobre, sólo cuando se observan los primeros síntomas de la enfermedad (preventivo). Parece que algunos tratamientos fungicidas de semilla pueden reducir su incidencia