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Adversidades de la remolacha: Maripaca

Información sobre la adversidad

Nombre Cientifico: Aubeonymus mariaefranciscae

 

Ciclo de vida y descripción: Curculiónido de pequeño tamaño (5 mm de longitud) endémico del sur de España; se han detectado focos en las provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla.

 

Su ciclo está sincronizado con el de la remolacha. Pasa el verano en estado adulto en el interior de un nicho  de tierra enterrado en el suelo. Las lluvias de septiembre-octubre que hacen nacer a la remolacha, deshacen también estos nichos y el insecto sale a la superficie coincidiendo, la planta en un estado muy delicado, y una elevada población de insectos que necesitan alimentarse. Esta es la época en la que se producen los daños más graves. Los adultos continúan alimentándose de las hojas y, en febrero, comienza el período de puesta que se prolonga hasta junio. La hembra coloca los huevos preferentemente en la raíz; se empiezan a ver larvas alimentándose de la raíz desde marzo; estas larvas se transforman en pupa normalmente en el mes de mayo, y dan lugar al adulto de la siguiente generación.

 

Daños: Tanto los adultos como las larvas se alimentan de remolacha y no se han encontrado otros huéspedes en los que pueda cubrir su ciclo completo. El daño más grave se produce en las primeras fases del cultivo; los adultos al morder las plántulas para alimentarse producen su muerte; estos daños dependen del estado en que se encuentre la remolacha a la llegada de los insectos y de la población que llegue: varía de un 25 a un 50% de mortandad de plantas con infestaciones moderadas y puede llegar a un 100% en caso de poblaciones altas en parcelas repetidas de remolacha.

 

También se ha relacionado el daño en las primeras fases con el tipo de suelo: los suelos que se apelmazan en superficie dificultan el acceso del adulto al hipocotilo, y se alimentan de los cotiledones y primeras hojas con lo que las plantas soportan mejor el daño; sin embargo los suelos de Campiña bien estructurados y con elevada aireación en superficie ofrecen un fácil acceso a la parte más sensible de la plántula.

 

Durante el invierno y primavera los adultos se alimentan de hojas y los daños son en general bien soportados por la planta.

 

Las larvas se alimentan de la raíz, produciendo unas heridas características en forma de surcos descendentes. El daño directo de las larvas con poblaciones altas puede llegar a matar a las plantas adultas.

 

Control de la adversidad

La primera medida que hay que adoptar es impedir que las poblaciones de maripaca aumenten; para lograrlo es necesario no repetir remolacha y realizar aplicaciones foliares sobre los adultos en primavera, de forma que disminuyan las puestas.

 

En las primeras fases se recomienda realizar una barrera de protección -1 m de ancho y alta cantidad de semilla protegida con teflutrín- y utilizar semillas tratadas con imidacloprid y 15 kg/ha de teflutrín 0.5% como microgránulo.

En las zonas más afectadas es necesario además proteger las plántulas con aplicaciones foliares. La acción de ingestión de los insecticidas es muy reducida sobre esta plaga, por lo que es necesario aprovechar la acción de contacto, y por ello es OBLIGATORIO realizar las aplicaciones por la noche: se usan los piretroides. Actualmente no existe ningún insecticida autorizado por el MAPYA contra esta grave plaga de la remolacha.